La magia de las actitudes positivas

Todo es posible

Una actitud es la manera en que comunicamos nuestros sentimientos a los demás. Todo comienza en nuestra mente, la actitud rige nuestro modo de pensar. Es la forma como contemplamos mentalmente el mundo que nos rodea así como el mundo interno. Nuestras actitudes rigen nuestra forma de actuar puesto que le dan sentido a nuestras conductas.

 

Actitud - Pensamiento - Conducta

 

La actitud nunca es estática; es un proceso continuo, dinámico, sensible y de percepción. Hemos aprendido a ver el mundo a través de nuestra historia, lo que hemos sido, la forma en que fuimos educados, el hogar donde crecimos, la escuela a la que asistimos y hasta nuestros amigos, todo esto nos ha enseñado una forma de ver y vivir la vida.

Frecuentemente, afloran recuerdos de experiencias vividas, algunos positivos y otros negativos. La forma en la que interpretamos estas experiencias vividas en nuestra propia vida es lo que nos permite continuar desarrollándonos.

A medida que vamos creciendo, maduramos. Aprendemos de nuestro pasado y tenemos la necesidad de mejorarnos cada día. Para lograrlo, es necesario mantenernos mentalmente positivos. Nosotros somos dueños de nuestros pensamientos y por lo tanto, elegimos la actitud con la que afrontamos cada momento que nos toca vivir.

No existe ser humano que viva solo experiencias positivas, todos tenemos momentos difíciles. Lo importante es como los afrontamos. Si tratamos de pensar positivamente, estaremos más cerca de obtener resultados positivos.

Cuando las cosas marchan bien, la actitud positiva se refuerza así misma y es fácil de mantener; sin embargo, como seres humanos que somos, siempre sucederá algo para poner a prueba nuestro estado mental. Siempre habrá una persona o algún hecho que aparezca para entorpecer nuestra actitud, así que tenemos que aprender a sacar provecho aun de las peores situaciones si lo que queremos es obtener resultados positivos de la vida.

Un punto de vista positivo da el valor suficiente para enfrentar los problemas y tomar alguna acción para resolverlos antes de que se agranden.

Quizás esto pueda parecer simplista, pero las cosas son como uno las quiere ver, algunos individuos pueden ver la belleza en una región salvaje, mientras que otro no la percibe. Algunos pueden convertir una dificultad en los negocios en la oportunidad soñada, mientras que otros no pueden. Algunos pueden ver en el supervisor o jefe algo positivo, mientras que otros gastan su energía en encontrar lo negativo. Todo esto depende de una sola cosa: COMO QUEREMOS VER LA VIDA. Nosotros escogemos el lente que queremos usar para cada una de las diversas situaciones que la vida nos plantea.

Esta teoría es conocida como la Teoría de Alta Expectativa de Éxito. Cuando uno se concentra en la posibilidad de lograr una victoria, los sentidos se agudizan y el entusiasmo se refleja en lo que hace, impulsándolo a desarrollar todo su potencial. Una expectativa modesta no produce los mismos resultados. El secreto de los atletas, hombres de negocios, directivos y artistas con éxito, es la habilidad que poseen de combinar sus altas expectativas con una recuperación rápida de los fracasos. Las altas expectativas y la habilidad de recobrarse son esenciales para lograr el éxito.

Resumiendo, podemos decir que una actitud positiva es la manifestación externa de una mente que se concentra primordialmente en las cosas positivas. Es una mente inclinada a favor de una actividad creadora más que del aburrimiento, de la alegría sobre la tristeza, de la esperanza sobre la inutilidad. Una actitud positiva es un estado mental que solamente puede mantenerse haciendo un esfuerzo consciente.

La magia de las actitudes positivas consiste en darnos cuenta que somos nosotros mismos los que tenemos la posibilidad de escoger nuestros pensamientos y por lo tanto, de decidir con que actitudes queremos ver y vivir nuestra vida.

 

Actitud